Portada SociedadEntrevistas Braziwi. Los colores de Brasil en Nueva Zelanda

Braziwi. Los colores de Brasil en Nueva Zelanda

Latidos Magazine tuvo el gusto de conversar con Erika Brabyn, la dueña de Braziwi, una tienda de decoración que trae telas de Brasil a Aotearoa Nueva Zelanda. Una historia de esfuerzo y éxito migratorio que nos demuestra que los sueños se vuelven realidad con perseverancia y buena actitud ante la vida.

Cuándo y cómo es que llegaste a Nueva Zelanda?

Llegué a Nueva Zelanda en 2006. Vine a visitar a mi hermano y a estudiar inglés. Tenía planes de regresar a Brasil, pero a los seis meses de estar aquí conocí a mi esposo. El es kiwi y me pidió que me quedara. Comenzé a trabajar con una franquicia del Coffee Guy, ése fue mi primer negocio aquí, que tuve durante tres años. Estaba a cargo de vender café en una unidad móvil en todo el area de Parnell y tenía una clientela constante y leal. Tambien cubría muchos eventos. El grano del café proviene de Brasil, Guatemala y Arabia.

Eventualmente tuve que dejar el negocio del café y cuando mi segundo hijo tenia alrededor de un año, comenzé a estudiar mi verdadera pasión, que es Diseño. Crecí con mi madre en Salvador Bahia haciendo joyería, cerámicas, y flores. Heredé su talento. Me fascina la transformación.  

El diseño de interiores.

Traté de estudiar 2 veces en Brasil. Pero en mi país tienes que pasar por un sistema que consiste un examen general en el cual debes lograr una puntuación muy alta en todas las materias para poder entrar a la Universidad. Yo no era buena para las matemáticas ni para la física. Siempre me costó trabajo lidiar con los números porque mi lado creativo es más predominante.

En aquél momento me decidí por estudiar turismo, donde aprendí por primera vez administración de negocios. Generó un conocimiento que me sirve hasta el día de hoy, en Braziwi.

Cuáles son los retos que enfrenta un extranjero al abrir un negocio en Nueva Zelanda?

La gente no conocía las marcas. Karsten es el nombre de la marca de telas que traigo.  De hecho, mi primer trabajo cuando tenía 18 años fué con esta empresa en el departamento de ventas. Nunca olvidaré a mi primera jefa, su nombre es Marinalva. Ella fue una gran influencia para mí, porque me hizo darme cuenta de que mi pasión es la gente y hacerla sentir feliz. Por eso en Braziwi nuestro lema es It’s a Feeling! Cuando la gente llega a mi tienda, lo primero que les pregunto es como les gustaría sentirse? Feliz, vibrante o calmado? Tenemos algo para cada estilo de vida.

Siempre emprendedora.

Me gustan los retos y los cambios. Todos mis días son diferentes. En 2015 hice mi propia investigación de mercado para ver que había aquí. Junto con mi bebé en la carriola, me fui a ver todas las tiendas con artículos para el hogar en Auckland. Todo era muy similar, no habia muchas opciones. Los mismos productos aquí y allá. Yo quise marcar la diferencia. Me gradué en Diseño de interiores estudiando vía internet.

Comencé el negocio en el garage de mi casa, recibiendo los cargamentos. Toqué puertas en las tiendas donde hice mi estudio de mercado, pensé que realmente les gustaría. Me encontré con la dificulatad de que no conocían la marca en este país. Tampoco sabían nada sobre el algodón brasilero. Tenía que explicarles que las telas no estaban hechas en China ni en India (como la mayoría de las cosas que venden aquí en tiendas como Warehouse y Bed, Bath & Beyond) y que el algodón brasilero inclusive se exporta a Turquía donde hacen tantas toallas que venden aquí.

Tuve que crear una estrategia y vender por consignación. Eso funcionó muy bien al principio. Dejar el producto en tiendas finas de decoración y regresar en dos semanas a ver el resultado de las ventas. Mucha gente estaba contenta con mis productos porque eran diferentes, coloridos y de buena calidad. Llegué a tener 85 tiendas donde vender en todo el país. Siempre estaré muy agradecida con la gente que me dio la oportunidad y con mi familia por apoyarme en todo. Como había buenos resultados, Karsten en Brasil vio en mí el potencial de crecer el negocio.

Yo siempre he cuestionado porque aquí eligen el beige, el negro, el gris, y a veces el azul marino para sus muebles… Qué hay de malo con el amarillo, el verde y el rosa? Por qué siempre los mismos colores planos todo el tiempo?

En cierta ocasión, una persona de Australia ordenó un cargamento enorme para vender allá. El contenido llenaba casi medio contenedor. Cuando los productos estaban en camino desde Brasil, ella canceló y me quedé con cajas y cajas de mercancía que no tenía donde colocar.

Ante la adversidad por su cancelación, yo ví la oportunidad de crecer. Ya tenía distribuidores en Parnell, en Newmarket, en Howick y Meadowbank.

Encontré un local en St Heliers. Platiqué con el dueño la idea de vender ahí temporalmente en lo que lograba distribuír toda la mercancía (lo que aquí llaman outlet store). Estuve ahí tres semanas y me instalé con el formato de una tienda de decoración. No me gustaba la idea de poner sólo las cajas como si fuera una barata o tienda de remate en almacén.

La gente comenzó a llegar porque todo se veía muy bonito.  El dueño del local nos ofreció quedarnos. Las tres semanas que inicialmente acordamos se convirtieron en años.

Producción en Nueva Zelanda.

El día de hoy contamos con un equipo de costureras y un tapicero. Todos han trabajado con compañías locales, tienen su propio taller y más de 20 años de experiencia en la industria. Hacen los cojines, los bean bags también llamados puffs y tapicería de muebles de exterior con nuestras telas Acquablock. Somos un buen equipo y cuando hay que desarrollar un nuevo producto, las ideas se vuelven tangibles gracias a la creatividad de las costureras.

Los colores.

He notado que en el invierno la gente usa mas colores aquí.  Recuerdo hacer mi estudio de mercado con mi bebé en la carreola. Salía a caminar, a tomar fotos, a checar los precios. Me levantaba a las 4 am pensando en Karsten. Busqué su página de internet y pasé horas viendo la cantidad de productos, leyendo la información de la empresa. 

Los contacté y les dije que había trabajado con ellos cuando tenia 18 años. Les comenté que había terminado de estudiar Diseño de interiores y que realizé un estudio de mercado sobre decoración para el hogar en términos de lo que se vende en Nueva Zelanda. Les dije que tenía un muy buen catalogo que me gustaría mostrarles para trabajar juntos.

Me respondieron al dia siguiente, ya tenían la mira en Oceanía! Me enviaron muestras y catálogos. 

La sustentabilidad.

Santa Luzia es una marca que produce hamacas y textiles con principios éticos y sustentables. Usan algodón orgánico y fibras recicladas. En Marzo de 2019 ganaron un premio de la Unesco por la excelencia en la producción artesanal en el Cono Sur. Es una companía impresionante, ubicada en el estado de Paraíba. Generan ingresos para alrededor de 400 familias incluyendo agricultores, tejedores y artesanos.

Qué consejo le das a una persona joven que recién haya llegado a Nueva Zelanda?

Tienes que tener mente abierta. Si realmente quieres quedarte, tienes que nacer otra vez dentro de tí misma. Renacer porque aquí todo es diferente. Hay veces en que te dices a tí misma: ‘tengo que dejar de pensar de cierta manera’. Tuve que recrear a Erika aquí. Preguntate qué es lo especial dentro de tí que puedes traer a este país para hacer la diferencia. Siempre conserva la pasión y nunca te rindas, no importa que tan difíciles sean lo retos.  Para mi fue fácil porque amo a la gente.


Encuentra la hermosa variedad de productos en https://braziwi.co.nz/

Visita la tienda en 320 Remuera Road, Auckland.

Texto y fotos: @palomamoraguerrerophotography

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